traduce/translate

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian xo Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Bronson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Bronson. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de agosto de 2012

Cuando hierve la sangre

Realizada por Preston Sturges, se basa en la novela "Never So Few" (1959), de Tom T. Chamades. Se rodó en Burna (Birmania), Sri Lanka y Thailandia. Producida por Edmund Grainger, se estrenó el 7-XII-1959 (EEUU).

La acción tiene lugar en la jungla de Burna durante la IIGM. Un grupo combinado de soldados británicos y norteamericanos lucha contra efectivos del Ejército japonés de ocupación. Durante unos días de permiso, el capitán al mando del grupo, Tom Reynolds (Frank Sinatra), conoce a Carla Vasari (Gina Lollobrigida), de 25 años.


Primera película de Hollywood en la que interviene Gina Lollobrigida y una de las primeras de Steve McQueen, que obtuvo el papel en sustitución de Sammy Davis Jr, apartado del mismo por diferencias personales con Sinatra. La obra es un drama bélico en el que los soldados aliados se enfrentan a los peligros de la jungla, los rigores del clima y la dureza de una guerra despiadada contra un enemigo escurridizo y muchas veces invisible. A ello se añaden las bajas del grupo por motivos desconocidos, que aportan al relato misterio y tensión. La búsqueda de explicaciones en un escenario abrumador, hostil y estresante, da paso a actitudes de desaliento, que los militares deben superar por razones de superviviencia. El clima de desánimo, desconcierto y suspense, bien construido, constituye uno de los atractivos del film, al que otroga densidad y buena textura. La presencia de Lollobrigida se limita a un papel de escaso relieve, justificado sobre todo por razones decorativas. Las pausas que introduce sirven de contrapunto que realza y refuerza la acción dramática.
 

La música, de Hugo Friendhofer, combina melodías románticas y temas dramáticos de bajos profundos. Consta de 19 temas, de entre los que cabe destacar "Main Tittle", "Carla", "Lady Strange Love". La fotografía, de William Daniels, está cuidada con esmero. Las secuencias de la marcha de los soldados por el río y por terrenos encharcados, ilumindos por reflejos de la luna, son de excelente composición. La interpretación de Sinatra es poco emotiva. Destaca el brillante elenco de secundarios, con McQueen, Bronson, Lawford, Henreid. McQueen y Bronson trabajan con la mirada puesta en un proyecto de mayor envergadura de Sturges, "Los siete magníficos". El doblaje al español es el primitivo, por lo que McQueen habla con la voz habitual de James Stewart. Las escenas eliminadas en su momento por la censura se ofrecen sin doblar y sin subtítulos.

TÍTULO ORIGINAL Never So Few
AÑO 1959




DIRECTOR John Sturges
GUIÓN Millard Kaufman (Novela: Tom T. Chamales)
MÚSICA Hugo Friedhofer
FOTOGRAFÍA William Daniels (AKA William H. Daniels)
REPARTO Frank Sinatra, Gina Lollobrigida, Peter Lawford, Steve McQueen, Paul Henreid, Richard Johnson, Charles Bronson, Dean Jones, Brian Donlevy, John Hoyt, Philip Ahn
PRODUCTORA MGM


SINOPSIS Segunda Guerra Mundial (1939-1945). El soldado Bill Ringa (McQueen) lucha en la jungla birmana a las órdenes del Capitán Tom Reynolds (Sinatra), un jefe de la guerrilla que intenta detener el avance de los japoneses.
 

sábado, 7 de julio de 2012

Doce del patíbulo

Emocionantísima historia sobre soldados, más que bélica; con pocos alardes ténicos, pero con solidez y buen hacer.

Debo decir que la historia, a pesar de las opiniones que he leído, no me parece especialmente original: un grupo de doce tipos del ejército estadounidense infiltrados tras las filas enemigas durante la segunda guerra mundial para matar alemanes ya es algo que habíamos visto hacer, y con trasfondo argumental mucho mejor, en películas como "Los Cañones de Navarone" y en tantas otras.

Sin embargo, es la constitución y evolución del grupo de soldados lo que hace que la película encante.

Paradójicamente, la guerra fingida puede resultar mucho más interesante que la guerra real, lo cual no deja de ser un alivio para los nervios. La calma nos permite disfrutar observando divertidos cómo las maniobras van sucediéndose con exactitud hasta, como en una partida de damas, disfrutar emocionado la carambola final.

¡Ah! Luego está la guerra real, pero esa es como en todas las películas.

Uno, llegamos al puente sin ruido alguno.
Dos, los centinelas estrangulados.
Tres, para el coche a la entrada de través.
Cuatro, Wladislaw y el Mayor entran con mucho teatro.
Cinco, Pinkley fuera vigila con ahínco.
Seis, el mayor ata la cuerda para que trepéis.
Siete, Wladislaw se ocupa de que se sujete.
Ocho, Jiménez trepa un tanto pocho.
Nueve, trepa Maggot si Jiménez no se mueve.
Diez, Sawyer y Gilpin los cubren a su vez.
Once, Bowren guarda quieto como una estatua de bronce.
Doce, el Mayor mina el sótano si nadie le reconoce.
Trece, Frankie sube si nada lo entorpece.
Catorce, hora cero: Jiménez destruye la antena y Frankie corta el teléfono.
Quince, penetra Frankie con astucia de lince.
Dieciséis, salid todos corriendo o si no volareis.

Sin duda, una de las mejores películas bélicas de la historia. Una historia original cuya trama nos envuelve hasta el final de la película. Gran reparto lleno buenas actuaciones y aderezado con diálogos ingeniosos y divertidos.

EL director Robert Aldrich nos ofrece la que suele estár considerada como una de las mejores películas bélicas cuando curiosamente es un film que rompe frontalmente con los esquemas habituales del cine bélico.

Tradicionalmente el cine bélico procuraba ensalzar algún acto heróico individual o acción de guerra colectiva, sobretodo con fines propagandísticos. Este tipo de cine tuvo su apogeo en los años 40 muy ligado a la participación de los norteamericanos en la II Guerra Mundial, y en la década posterior se dedicaron mayoritariamente a narrar sus grandes victorias. Sin embargo en los años 60, con la guerra del Vietnam sacudiendo las conciencias norteamericanas, las cosas empezaron a cambiar. Y el cine bélico no iba a ser una excepción.

La historia (totalmente ficticia y sin ninguna base real) del comandante Reisman (Lee Marvin) que reúne a un grupo de condenados a muerte para realizar una misión suicida en plena II Guerra Mundial, no parece precisamente un film muy propagandístico. Sin embargo Aldrich consiguió imprimir al film las suficientes dosis de acción, humor (con algunos pasajes ciertamente hilarante y muy divertidos) y emoción como para que el espectador se sintiera capturado en esta especie de film anti-bélico. 

El comandante Reisman es un oficial estadounidense que se ha distinguido en la campaña de Italia, durante la Segunda Guerra Mundial. A pesar de ello, su mayor virtud no es la disciplina; de ahí que las relaciones con sus superiores sean más bien tensas. Sin embargo, debido a su brillante historial militar, no dudan en encargarle una misión suicida: asaltar una fortaleza nazi y matar a sus ocupantes, todos ellos altos mandos del régimen. Para ello debe someter a un duro entrenamiento a doce presidiarios.

TÍTULO ORIGINAL The Dirty Dozen
AÑO 1967




DIRECTOR Robert Aldrich
GUIÓN Nunnally Johnson & Lukas Heller
MÚSICA Frank DeVol (AKA Frank De Vol)
FOTOGRAFÍA Ted Scaife
REPARTO Lee Marvin, Charles Bronson, John Cassavetes, Ernest Borgnine, George Kennedy, Ralph Meeker, Donald Sutherland, Telly Savalas, Jim Brown, Richar Jaeckel, Trini Lopez, Robert Ryan, Clint Walker, Robert Webber
PRODUCTORA Metro-Goldwyn-Mayer
PREMIOS 1967: Oscar: Mejores efectos de sonido. 4 nominaciones




CRÍTICAS ----------------------------------------
"Un reparto de quitarse el sombrero, una historia deslumbrante y un director en estado de gracia para una película que combina espectáculo y arte" (Gregorio Belinchón: Diario El País)
----------------------------------------
"Obra maestra del género. El reparto, de lo mejor de la historia del cine" (Fernando Morales: Diario El País)
----------------------------------------